El Yoga es una forma de vida, es un estado de unión del cuerpo, mente y  espíritu con la energía divina.

“Dar a luz es la más profunda iniciación a la espiritualidad que una mujer puede tener.” -Robin Lim.

En Yoga se practican una serie de ejercicios físicos, o posturas (asanas), que permiten mantener el cuerpo saludable, fuerte, relajado y con flexibilidad. Esto repercute en nuestro estado emocional, ya que la salud es uno de los requisitos que nos permiten mantener una actitud alegre, de disposición hacia la vida y con la flexibilidad necesaria para afrontar las diferentes situaciones sin rigideces, que muchas veces nos impiden ver las cosas desde el estado de Amor. Pero Yoga no es sólo la práctica de posturas o de respiraciones, va mucho más allá.

¿Qué ocurre durante el embarazo?

Durante el proceso de gestación, parto y crianza, el sistema nervioso autónomo es el que regula en gran medida todo lo que ocurre. Se encarga de regular funciones vitales involuntarias, como el latido del corazón, la digestión, el sueño, la segregación de hormonas, etc.

El yoga actúa directamente sobre el sistema nervioso autónomo equilibrándolo. Por ello observamos que las mujeres embarazadas que practican Yoga de manera habitual, tienen menos síntomas negativos asociados al embarazo, ya que reequilibramos internamente todo el sistema hormonal y metabólico. 

Durante la gestación, el cuerpo de la mujer está sujeto a transformaciones día tras día y cuando hay un cúmulo de tensiones en él pueden aparecer molestias y dolor. El movimiento consciente a través de las posturas de Yoga y la relajación ayudan a mantener el cuerpo fuerte, flexible, ágil y libre de tensiones.

A nivel emocional la mujer, durante el embarazo, se encuentra en un momento de mucha sensibilidad y una gran conexión con el mundo de los sentimientos y emociones. El poder gestionar estas emociones desde un espacio de reconocimiento, de poder sentirlas y liberarlas,  proporciona una gran Paz interior. La respiración o pranayama, otra de las grandes herramientas del Yoga, es una gran aliada en esta etapa.

Mediante la Meditación y el Silencio podemos entrar en contacto con nuestra Intuición, la voz de nuestro interior que nos indica que camino tomar en cada momento para que todo fluya liviano y sencillo. Para las mujeres embarazadas esto es muy importante, ya que facilita la toma de decisiones sobre lo que considera mejor para ella y el bebe.

El embarazo y la conexión con lo divino.

El embarazo es un momento de conexión con la grandeza de la creación. Un ser vivo crece en el útero de una mujer, siguiendo las leyes de la naturaleza y la sabiduría innata del cuerpo. El sentir la magia de la creación en su interior conecta a la mujer con su capacidad de dar vida, ayudar al bebe a nacer y a crecer. En las sesiones de yoga la mujer tiene el espacio para conectarse con el todo, generando memorias en su cuerpo que se activan en el día del parto, propiciando una mayor facilidad en el proceso.

El Yoga orienta los pasos de las mujeres embarazadas hacia su interior, activando el conocimiento que ya está en ellas. De esta manera las mujeres sienten su poder, toman las riendas y son capaces de reconocer sus necesidades y las de su bebe, tomando las decisiones desde la inteligencia y la intuición.

Marta Arnaldo Guisado

Marta Arnaldo Guisado

Profesora de yoga kundalini y yoga para embarazo, parto y crianza.